En El Buen Pastor llevamos más de 100 años formando parte de la vida de las familias cántabras. Nuestra historia está ligada al territorio, a la tradición y al orgullo de hacer las cosas bien.
Hoy damos un paso más en esa evolución natural de la marca con el lanzamiento del El Buen Pastor Team en la Birle Cup, una acción de patrocinio innovadora que conecta nuestras raíces con el presente.
Porque la tradición no se conserva en una vitrina: la tradición se vive, se comparte… y también se juega.
Rejuvenecer sin perder la esencia
El objetivo de esta colaboración es claro: reforzar nuestra conexión con la Generación Z y los públicos más jóvenes, asociando la marca a una expresión cultural cántabra reinterpretada en clave actual, social y digital.
Queremos demostrar algo muy potente:
Una marca con más de 100 años no tiene por qué parecer antigua si sabe dónde y cómo estar.
La Birle Cup nos permite apoyar uno de los deportes autóctonos más queridos, pero hablando el lenguaje de las nuevas generaciones sin renunciar a nuestra identidad.
¿Qué es la Birle Cup y por qué encaja con nosotros?
La Birle Cup representa una nueva forma de entender los bolos tradicionales cántabros, pero llevándolos al siglo XXI, y haciéndolos atractivos y accesibles a las jóvenes generaciones.
Es tradición reinterpretada.
Es territorio en versión actual.
Es cultura local con proyección digital.
Y ahí es exactamente donde queremos estar.
El Buen Pastor: parte del juego
En esta acción no participamos como un patrocinador clásico. Participamos como parte del juego.
Nuestro posicionamiento dentro del evento es claro:
El Buen Pastor: la tradición se juega hoy
Con este patrocinio queremos ser una marca centenaria que se sube al presente, que entiende el humor, la ironía y el dinamismo del evento, y que demuestra que lo de aquí también puede ser competitivo, viral y actual.
Compromiso social: más allá del patrocinio
Además, en el marco de la Birle Cup actuamos como padrinos de la asociación Apapachando, apoyando su labor con niños con enfermedades raras y sin diagnóstico en Cantabria.
Este patrocinio no solo genera impacto mediático, sino también impacto social, reforzando nuestro compromiso con el territorio y con las personas que lo forman.
Nos vemos el día 7 de marzo en la Bolera Gerardo Castanedo de Muriedas, lo vamos a pasar genial. ¡Tenemos muchas sorpresas preparadas!